Podrá parecer una tontería, pero este estudio lo avala la Universidad de Wisconsin, que se entretiene en poner música a los monos Titi de cabeza blanca o monos Tamarindos para ver sus reacciones. Y aquí llega la sorpresa, porque al ponerles música de Metallica, los monos respondieron con calma y sosiego. Me apuesto lo que querais a que les salió el tiro por la culata porque se esperaban todo lo contrario. Pensaron que con música cañera los monos se pondrían como locos, agresivos entre ellos, mordiéndose las orejas o realizando prácticas sexuales indecorosas incluso entre los de su especie. Y todo para echarle de nuevo la culpa a la música rock como en multitud de ocasiones en el pasado.
Son incontables las conclusiones que se pueden sacar de este estudio, y de todos los matices y direcciones. Me quedaré sólo con la que me interesa. Si el hombre viene del mono y a los monos les gusta este música, quiere decir que estos ritmos están metidos en lo más profundo de nuestra genética y al escucharlos los sentimos como nuestros.
Sigo pensando que el objetivo principal de este estudio era denostar de nuevo la música rock. Pero que se le va a hacer, nuestros ancestros nos han dado la razón.








0 comments:
Post a Comment