El remake del clásico de la Universal está excepcionalmente ambientado tanto visual como musicalmente. El ambiente gótico de finales del XIX rezuma a través de los decadentes muros de la Mansión Talbot y se exparce por toda la zona de Blackmoor. Y por supuesto su influjo llega al mejor escenario posible para una película de terror, la ciudad de Londres.
Si alguna vez llegué a ver la película original, no tengo la suerte de poder recordarla y compararla con su joven hermana, pudiendo haber heredado de ella los peros que se le achacan. Previsible final y abundancia de efectos especiales que muestran con gran detalle los momentos de transformación del licántropo y los restos viscerales de las malogradas víctimas.
Sobresalto tras sobresalto, asistimos con el corazón en el puño a la brillante interpretación de magníficos actores como Benicio del Toro y Anthony Hopkins entre otros, que desarrollan la historia plagada de clásicos del tema: el influjo de la luna llena, las balas de plata y el amor como arma definitiva contra la maldición.
Curiosa coincidencia encontrarme de nuevo y en tan poco tiempo con el Inspector Abberline, que también aparece como secundario en el libro que devoro en estos momentos. Este policia, que persiguió a Jack el Destripador sin el éxito de su captura (dejando a un lado los posibles motivos), tiene en el film un papel demasiado principal para mi gusto, cosa que como ya he comentado en entradas anteriores, estoy en total contra.
Y para despedirme, que mejor que recordar con el vello de punta los aullidos no sé si de rabia, de dolor o placer del hombre lobo. ¿Los oyes?
Si alguna vez llegué a ver la película original, no tengo la suerte de poder recordarla y compararla con su joven hermana, pudiendo haber heredado de ella los peros que se le achacan. Previsible final y abundancia de efectos especiales que muestran con gran detalle los momentos de transformación del licántropo y los restos viscerales de las malogradas víctimas.
Sobresalto tras sobresalto, asistimos con el corazón en el puño a la brillante interpretación de magníficos actores como Benicio del Toro y Anthony Hopkins entre otros, que desarrollan la historia plagada de clásicos del tema: el influjo de la luna llena, las balas de plata y el amor como arma definitiva contra la maldición.
Curiosa coincidencia encontrarme de nuevo y en tan poco tiempo con el Inspector Abberline, que también aparece como secundario en el libro que devoro en estos momentos. Este policia, que persiguió a Jack el Destripador sin el éxito de su captura (dejando a un lado los posibles motivos), tiene en el film un papel demasiado principal para mi gusto, cosa que como ya he comentado en entradas anteriores, estoy en total contra.
Y para despedirme, que mejor que recordar con el vello de punta los aullidos no sé si de rabia, de dolor o placer del hombre lobo. ¿Los oyes?








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