Creo que la humanidad lleva preguntándose sobre seres superiores desde los neandertales más o menos, y podemos ampliar el margen en un millon de años por arriba o por abajo sin temor a equivocarnos. Por aquel entonces, estábamos más cerca de los animales que de lo que hoy llamamos hombres. Fue sin duda la educación lo que nos separó de nuestros instintos haciéndonos un poco más sociables. Sin embargo seguimos sin aprender de nuestros errores y tropezamos una y otra vez con las mismas piedras. Y los dioses sin decir ni mu. No sabemos cuál es el verdadero ni tan siquiera si existe o no. La religión entre los hombres es como un cuchillo entre niños, un peligro constante. Quizás sea porque a pesar de los millones de años que llevamos en evolución aún no son suficientes y todavía somos unos niños que no sabemos respetar las distintas creencias que pueblan la tierra, ni dejar elegir libremente entre ellas sin lavar cerebros desde la tierna infancia, y nos obcecamos en pelearnos para ver quién es el más fuerte o el mejor, cuando no tenemos ningún derecho a juzgarnos los unos a los otros.
A ver si hay suerte y no tienen que pasar todavía unos cuantos milenios para que entendamos algo tan simple como esto.







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